Y el viento soplaba y soplaba, el miedo aullaba en las ventanas...
obediente, impotente me arrodillé ante tu voluntad y el supremo silencio me arrebató su vida de mis manos ateridas de frío, se llevó en su torbellino una parte de mi corazón....
El mismo cielo que te trajo a mí, te llevó de regreso al Padre.
Azrael signó mi vida, algo tendrá que aprender mi alma pecadora....espero tu mensaje iluminado para saber cuando regresaré a tu lado....